En un mundo cada vez más interconectado, la seguridad en las redes digitales se ha convertido en un pilar fundamental para proteger la información y los sistemas que sostienen la economía global, los intercambios comerciales, la medicina, la educación, el sector financiero, la navegación aérea o prácticamente cualquier otro sector en el que pensemos.
Por otra parte, nuestros dispositivos, empezando por nuestros móviles y acabando por nuestros electrodomésticos inteligentes, se han convertido en las puertas de entrada a nuestra información más personal y, por tanto, hemos de ser conscientes de los riesgos a los que estamos expuestos, y las prácticas seguras que hemos de adoptar para mantener nuestros dispositivos seguros y a salvo.