Cuando en el mundo real necesitas identificarte para realizar una gestión, por ejemplo al firmar un contrato en el banco o al recoger un paquete, muestras tu DNI, pero ¿qué haces en internet? ¿Cómo te identificas? ¿Cómo aseguras que el PDF en el que figura tu firma lo has signado realmente tú?
La respuesta está en el certificado digital y la firma electrónica. Piensa en el certificado digital como tu DNI digital, un archivo que nos permite identificarnos con plena seguridad y realizar trámites con la misma validez que si estuviéramos allí en persona.
Este certificado, a su vez, hace posible la firma electrónica, que no es otra cosa que estampar nuestra rúbrica digital en un documento, garantizando que somos nosotros quienes lo hemos firmado y que el documento no se ha alterado.
Para proteger estas herramientas, usamos las claves de acceso, la llave que nos permite proteger nuestra identidad electrónica y que no caiga en malas manos, asegurando que sólo tú puedas usar tu certificado y tu firma.