¿Qué es la identidad digital?
Tu identidad digital es una representación en línea que abarca el conjunto de informaciones que te definen, que te identifican en el entorno virtual, y esto incluye:
- Los datos que tú decides compartir, como tu nombre, imágenes tuyas, tus estudios, tus opiniones, tus gustos y preferencias, los likes que das, lo que publicas o tus intereses
- Los datos generados automáticamente, o por terceros, sin tu intervención expresa: menciones, etiquetas, registros de actividad, interacciones, historiales de navegación…
Características de la identidad digital
En cierta forma, tu identidad digital es la versión virtual de tu identidad física, pero con una serie de características peculiares:
- Es dinámica, puesto que cambia en el tiempo y con gran rapidez merced al flujo constante de información producida por cada nueva publicación, por cada nueva interacción.
- Es inacabada, pues siempre está evolucionando y modificándose.
- Es social, puesto que surge, se forma y se nutre de tus interacciones online, sobre todo en aquellas producidas en el terreno de tus redes sociales.
- Es compuesta, pues se construye tanto con lo que tú publicas o haces público de forma consciente, como con lo que otros publican sobre ti, en general sin tu conocimiento y a menudo sin tu participación.
- Es real, puesto que afecta a tu vida offline: una mala reputación online puede malograr tus expectativas laborales, tus posibilidades académicas o tus relaciones personales. Tu identidad digital afecta, y mucho, a tu identidad real en el mundo físico, no lo olvides.
- Es valiosa, muy valiosa, puesto que influye en cómo te perciben tus amistades, tus compañeros pero también las empresas o las instituciones con las que te relacionas o en las que te mueves (la universidad, el gimnasio, otras administraciones públicas). Recuerda siempre que la investigación de tu perfil digital es un paso obligado en cualquier proceso de selección de personal.
La fragmentación de la identidad digital
En realidad, tu identidad digital no es algo monolítico, sino que se forma a partir de los fragmentos o versiones de tus perfiles en cada una de las diferentes plataformas en las que estás presente (redes sociales, herramientas de trabajo en grupo, espacios académicos, apps de mensajería..), cada una de las cuales tiene unas políticas de manejo de datos diferentes, lo que conlleva a que muestres diferentes versiones de ti que varían en función del contexto.
Es por ello recomendable que te hagas una serie de preguntas a la hora de gestionar tu identidad en cada una de las plataformas que utilizas para que puedas tomar decisiones informadas y mantener el control de tu huella digital:
- ¿Qué imagen estoy proyectando con la información que comparto?.
- ¿Esta plataforma es de uso personal, académico, profesional o mixto?.
- ¿Qué nivel de privacidad tienen mis publicaciones o datos?.
- ¿Quién tiene acceso a esta información y qué uso podría hacer de ella?.