Una vez que has analizado la información recogida o la información generada y has hecho la reflexión necesaria, debes comenzar la redacción. Puedes iniciarla elaborando un esquema y organizando la información en grandes grupos que te facilitarán la redacción que después tendrás que realizar.
Un trabajo académico se estructura en tres partes: Partes preliminares, Cuerpo y Bibliografía.
Para redactar correctamente el trabajo, has de tener mucho cuidado con el estilo, debe estar escrito correctamente, que los párrafos sean inteligibles y prestar atención a la ortografía, la redacción y la puntuación. Para ello, se recomienda que leas y releas el texto, y no confíes estas tareas al corrector ortográfico y gramatical del procesador de textos.
Si un texto no está escrito correctamente y bien estructurado, el contenido pierde valor.
Debes citar todos los documentos que utilices para la elaboración del trabajo académico. Para citar correctamente, es conveniente que revises la unidad Citar la Información, del Curso CID Intermedio.