- Autores/as o editores/as de prestigio: busca datos sobre la autoría o la labor editora si no los conoces.
- Contenido: debes ver si el contenido se ajusta a tus necesidades. Una fuente muy general puede no ser apropiada para un trabajo de investigación especializado y viceversa.
- El estilo: procura no usar documentos cuyo lenguaje o estructura resulten demasiado complicados para un trabajo general o demasiado simples para un trabajo especializado.
- Objetividad de la obra: debes valorar si en la obra se exponen hechos y datos o si sólo se expresa una opinión, y, además, tener en cuenta si se excluye información relevante que aparece en otros textos.
- Organización: es importante que la información se estructure de forma clara.
- Recursos: suele ser positiva la inclusión de bibliografía, gráficos, tablas estadísticas...
- Idioma más pertinente respecto a lo que estás buscando y que puedas comprender.
No debes copiar la información. Resúmela y expresa tu opinión.
Indica siempre de dónde habéis extraído la información. Utiliza las citas. Esta cuestión se explica con más detalle en el tema Citar la información (Tema 4 del curso).